5 Consejos de Mare Verum para trabajar la ortografía en familia.

Son muchísimos los factores que intervienen a la hora de evaluar la cuestión ortográfica.

Debemos decir que un niño no tiene faltas de ortografía porque quiere, es descuidado, falto de atención o mal estudiante. En este sentido es muy importante asimilar la idea de que hay niños que están naturalmente inclinados a tener faltas ortográficas y hay niños que naturalmente están inclinados a no tenerlas. No es su culpa, ni la nuestra, ni la de nadie.

Esto no quiere decir que debamos dejar de actuar al respecto en caso de que nuestros pequeños tengan problemas a la hora de escribir correctamente las palabras.

Hay cosas que podemos hacer para ayudarles y hay cosas que debemos evitar si queremos tener éxito en este proceso que puede llevar poco o mucho tiempo dependiendo de cada niño.

A continuación te voy a ofrecer 5 consejos para tener en cuenta a la hora de trabajar la cuestión ortográfica en tu familia. Leer más »

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Paideia en familia

“MI ABUELA QUERÍA QUE FUESE UNA MUJER CULTA, POR ESO NO ME LLEVÓ A LA ESCUELA”  M. Mead

Ya todos saben de mi gran admiración por Paloma Estorch.

Ella es una madre homeschooler española, que he conocido hace unos cuantos años a través de sus maravillosos blogs:  Paideia en familia y Paideia clásica en familia.

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Papá Noel según Chesterton.

Ruego se me tenga como exceptuado ante la convicción dominante de nuestros contemporáneos de que el paso de los años termina con nuestra creencia en Papá Noel.

A mí me ha ocurrido exactamente lo contrario de lo que aparentemente le ocurre a la mayoría de mis amigos. En lugar de ir palideciendo su imagen hasta prácticamente desaparecer, Papá Noel no ha ido sino creciendo más y más en mi existencia al punto de prácticamente ocuparla por entero.

Y ocurrió del siguiente modo. Siendo chico me encontré con un fenómeno que requería explicación; colgué una media vacía de la punta de mi cama que a la mañana siguiente apareció convertida en una media con un regalo adentro. Yo no había hecho nada para producir las cosas que estaban dentro. No había trabajado por esas cosas, ni las había hecho ni ayudado a fabricarlas. Ni siquiera había sido bueno—lejos de eso. Y la explicación suministrada era que un cierto ser que la gente daba en llamar Papá Noel se hallaba dispuesto benevolentemente respecto de mi persona. Desde luego, la mayoría de la gente que habla de estas cosas suelen verse atacadas de un cierto estado de confusión mental a raíz del cual se les da por atribuir enorme importancia al nombre de esta entidad. Lo llamamos Papá Noel porque todo el mundo lo llamaba Papá Noel; pero el caso es que el mero nombre de una divinidad no pasa de ser una etiqueta. Su nombre verdadero bien podría haber sido Williams. Podría haber sido el Arcángel Uriel. Lo que nosotros creíamos era que un cierto agente de notable benevolencia había querido darnos esos juguetes a cambio de nada. Y, como digo, lo sigo creyendo.

Sólo he ampliado la idea. Por entonces sólo me maravillaba pensando quién pudo haber sido el que había puesto los juguetes en la media; ahora me pregunto quien puso la media al lado de la cama, la cama en el cuarto, el cuarto en la casa, la casa en este planeta y el planeta en el vacío. Hubo un tiempo en el que me conformaba con agradecerle a Papá Noel por un par de muñecos y algunos petardos, pero ahora le doy gracias por las estrellas y los rostros en la calle y el vino y el grandioso mar. Hubo un tiempo en que encontraba delicioso y maravilloso encontrarme con un juguete tan grande que apenas si entraba a la media por la mitad. Ahora cada mañana estoy encantado y admirado de encontrarme ante un regalo tan grande que ni dos medias alcanzan para contenerlo—y luego, pasa que deja buena parte afuera: se trata del inmenso y absurdo regalo de mi propia persona, sobre cuyos orígenes no tengo sugerencia para formular a no ser la de que Papá Noel me lo regaló en un arranque de una muy peculiar y absolutamente fantástica benevolencia.

Tomado de un artículo intitulado “My Experiences with Santa Claus” publicado originalmente en el diario Black and White y reimpreso en The London Tablet en 1974.
Tradujo J. Tollers.

 

 

 

Aprender con los sentidos.

Hoy quisiera compartir con ustedes las palabras de un colega amigo, el profesor de Filosofía Jorge Bosco, oriundo de la provincia de Córdoba, quien gentilmente nos regala estas palabras respecto de la educación clásica. Esta manera de llevar adelante el proceso maravilloso de aprendizaje es lo que proponemos desde Mare Verum como método educativo. Los niños aprenden de manera natural y sin esfuerzo. El mundo entero entra pasando primero por sus sentidos.

Cuando hablamos de leer, nos referimos a los buenos libros, los grandes libros, los clásicos o también a los que Charlotte Mason define como “libros vivos”. Leer más »

Dos opciones a la hora de desescolarizar.

En este post quisiera dejar algunas recomendaciones a la hora de iniciar el camino del homeschool y que queden claras las dos grandes opciones a la hora de pensar la educación en el hogar: La Desescolarización SIN inscripción en colegio extranjero y la opción de Inscripción en colegio privado del extranjero.

Antes de mencionarles estas dos grandes opciones, dentro de las cuales luego encontrarán miles de variantes, les quiero decir que lo mas importante antes de tomar cualquier decisión es estar bien informados, leer todo lo que encuentres en las redes googleando las palabras claves y analizar todas las propuestas, ideas, recomendaciones y sugerencias que los diferentes referentes aportan para luego, poniendo todas las cartas sobre la mesa, conociendo su realidad, que es diferente de otras realidades, cotejen y tomen una decisión.

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